En un principio se pensó que el cordón umbilical era un mero sostén de los vasos sanguíneos que transportan la sangre del cordón umbilical, sin embargo los científicos demostraron que el tejido existente entre la piel y los vasos sanguíneos, llamado “Warton´s jelly” o gelatina de Warton, es una de las fuentes más ricas en el cuerpo humano de un tipo de células conocidas como células madre mesenquimales (MSCs).
Las células madre mesenquimales se ha comprobado que tienen el potencial y capacidad de diferenciarse en órganos y tejidos tales como:
- hueso, cartílago, grasa, hígado, páncreas, neuronas, músculo,…
Adicionalmente contienen un potencial regenerador de tejidos dañados y han demostrado ser útiles en combinación con otras células madre tales como las de la sangre de cordón umbilical en apoyo a tratamientos de trasplantes de médula ósea.
Tres son los motivos principales, que hacen de su conservación una opción acertada:
- Porque el cordón umbilical es una de las mejores fuentes de células madre mesenquimales posible. Estas células al no haber sufrido sucesivas divisiones celulares y no haber estado expuestas a alteraciones genéticas, mutaciones y/o contaminaciones, en el cordón umbilical encontramos posiblemente las células madre adultas de mayor calidad por su inmadurez y cantidad.
- Porque tendremos más tejido y células para tratamientos posteriores. Según vaya avanzando la investigación con nuevos usos de las células madre del cordón, estas células madre mesenquimales estarán disponibles.
- Porque No generan rechazo y atenúan la respuesta inmune, pudiendose utilizar como acompañamiento en Trasplantes de Médula así como en procesos de cicatrización.