|
La criopreservación de las células madre del cordón umbilical se realiza mediante un proceso automatizado y cerrado, es decir la sangre del cordón umbilical del bebé, no es manipulada directamente por técnicos de laboratorio, sino por equipos automatizados para evitar posibles errores humanos y siempre en sistemas cerrados asépticos, en ausencia de aire para evitar contaminaciones en el proceso de criopreservación.
La primera etapa del proceso de criopreservación consiste en realizar, a partir de la sangre del cordón umbilical, una separación celular. Posteriormente la fracción separada que contiene las células madre es acondicionada añadiendo, mediante un dispensador automático, una sustancia criopreservante que rodeará a cada célula madre y cuya misión es evitar que en el proceso de criopreservación la célula madre sufra cualquier daño. Al mismo tiempo descenderemos la temperatura de la mezcla desde la temperatura ambiente hasta 4ºC. Finalmente, ya en la sala de criopreservación, la unidad es sometida al proceso final de criopreservación, mediante un sistema computerizado bajaremos gradualmente la temperatura a un ritmo de 1ºC / min. hasta llegar a los -80ºC. Posteriormente la unidad es trasladada al denominado “tanque de cuarentena”, el cual contiene ya Nitrógeno líquido a una temperatura de -196ºC. En este contenedor la muestra permanecerá hasta que desde nuestro laboratorio de microbiología nos certifiquen que la muestra es óptima para su criopreservación final y, sólo a partir de entonces, será trasladada a su tanque definitivo de criopreservación.
   
|